Apodos cariñosos entre parejas

Familia
23/07/2021

Desde los más tradicionales, como el clásico mi amor" o "cariño" hasta algunos apodos cariñosos y otros que no los son tanto. Así se llaman entre sí parejas.

Qué significan los apodos cariñosos que más usan las parejas

Sólo hace falta un poco de imaginación, y mucho, mucho cariño, para descubrir qué apelativos son los más comunes entre las parejas. ¿Excesivamente cursis o una demostración real del cariño?

¿Qué dicen los apodos y apelativos cariñosos sobre tu relación de pareja?

Cariñito, amor mío, cuchi cuchi... ¡Todos conocemos a ese tipo de parejas! Pero... ¿eres tú tal vez una de ellas? Ese tipo de pareja que no se quita ojo en toda la cena, o no puede quitarse las manos de encima en ningún momento. Tal vez pienses que se trata solamente de un hábito cariñoso, o tal vez no. ¿Qué crees que dicen vuestros apodos cariñosos sobre vuestra pareja?

Cuáles son los nombres cariñosos y qué significado tiene para la pareja

Resulta muy curioso ver cómo se hacen llamar las parejas, novios, novias, etc. Usan un sinfín de apodos bonitos, pero también raros para referirse a su pareja. Aquí te mostramos algunos de ellos:

El comestible


Ejemplos: galletita, calabaza, bollito...
Tal vez seas de las que tiene un carácter súper dulce... y además te guste cocinar. Eso sí, no esperes que la gente te tome muy en serio si usas estos nombres fuera de la esfera privada de vuestra relación. Por mucho que a tu chico le guste que le llames así en casa, ten cuidado por si le incomoda si lo haces delante de amigos. A veces, aunque parezcan apodos cariñosos pueden llegar a molestar.

El genérico


Ejemplos: princesa, reina, cariño, querido, amor...
¡Ah, el apodo de toda la vida! Seguro, dulce, y por lo general no hace que otras personas se estremezcan al escucharlo, pero sí que se asombren de la ternura que destilan. No es muy original, pero puede que eso sea lo bueno y por lo que ha perdurado en el tiempo. Identifica, precisamente a una pareja acogedora, elegante, segura y dulce, como el mismo piropo.

El pasivo-agresivo


Ejemplos: gordita, enana, pequeña...
Dichos con una sonrisa, realmente mejoran bastante estos apodos cariñosos... Debemos olvidar que retratan o insinúan un pequeño defecto y recordar que se dice con cariño. Si tu chico y tú os llamáis así es que en el fondo os gustan los retos y provocar un poquito a vuestra pareja, ¡os gusta el riesgo!

El diminutivo


Ejemplos: amorcito, calabacita, osito, ratoncito...
Estos vocativos quieren decir: "¿Cómo puedo decirte esto con cuidado?" o eso o que eres extremadamente ñoña. Si eres de las que habla a su pareja como si de un bebé se tratase, ¡limítate a hacerlo dentro de casa! Aunque a vosotros os parezca de lo más normal, o incluso "mono", debéis considerar el hecho de que pueda ser objeto de risa delante de personas ajenas a vuestro círculo más íntimo.

Cuando somos mamá y papá


Ejemplos: mamá, papá oso, mamita...
- "Mamá, ¿me puedes pasar el vino?" "¿Quiere papá más puré de patatas?"
Estos apelativos quieren decir que vuestra pareja está en una etapa familiar muy avanzada. Es decir, la familia está quedando por encima de la pareja. Quizás lo veamos correcto si tenemos un bebé en casa que está comenzando a decir sus primeras palabras. Pero cuidado con estos apodos cariñosos, si los niños no están presentes, quizá deberíais ceñiros a vuestros verdaderos nombres. Y si por lo que sea tus hijos están ya bien entrados en la adolescencia, las probabilidades de que les estés avergonzando crecen exponencialmente.

El sexy


Ejemplos: papito, campeón, tigresa...
Sois una pareja, pareja, muy... activa. Como sugerencia os aconsejamos que lo dejéis para la intimidad de alcoba. Puede crear algún que otro ambiente tenso en las reuniones familiares, o desencadenar una burla cariñosa inmediata por parte de quienes os lo escuchen decir.

Y tú, ¿estás a favor o en contra de los apodos cursis?

Hemos considerado argumentos de peso para defender ambas partes, tanto los apodos bonitos y apodos demasiado cursis.

A favor de los nombres bonitos


De acuerdo con un estudio publicado en el "Journal of Social and Personal Relationships" (Diario de las relaciones sociales y personales), las parejas que utilizan nombres de mascotas y se comunican en su propio lenguaje "se sienten más satisfechos con sus relaciones". El uso de apodos y el lenguaje inventado es una manera sencilla de fomentar la comunicación positiva en la vida cotidiana.

En contra de los apodos cursis


Por otro lado, el uso de apodos cariñosos y demasiado cursis puede poner freno a tu vida sexual. Cuando los dos os estáis llamando el uno al otro "cariño", una pequeña parte de tu identidad se está erosionando. Cada vez que seguís llamándoos el uno al otro mediante el mismo apodo, os olvidáis del hecho de que sois dos personas individuales y diferentes.

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