El romanticismo, según los hombres

EL ROMANTICISMO, SEGÚN LOS HOMBRES

No puedo decir que mi marido sea un tipo romántico. Y diciendo esto, me quedo corta.


No soporta las conversaciones sentimentales, aunque se trate de su propio estado de ánimo, aborrece las películas en las que la gente habla de sentimientos durante más de un minuto y le aterrorizan las reuniones y los acontecimientos familiares a los que hay que ir sí o sí. Bueno, es un hombre de los pies a la cabeza, no hace falta decir más.

En nuestra familia, el Día de San Valentín no es de color de rosa, no es un día para ponerse meloso y tampoco se respira amor por todas partes; solo nos fijamos en las cosas importantes porque, si es suficiente, puede que pasemos el resto de nuestras vidas juntos. Debo centrarme solo en lo importante mientras escucho con desgana todos los detalles sobre los regalos que mis amigas llevan años recibiendo.

Y, de repente, hoy ha llegado un paquete. No tenía dirección ni remitente. Solo era un pequeño paquete que habían dejado en la puerta de casa al sol de la tarde. Mientras lo abría, notaba cómo mi corazón palpitaba cada vez más. ¿En serio? ¿Es para mí? ¿Por el Día de San Valentín? Debe de ser un malentendido, teniendo en cuenta mi suerte...

Dentro de la caja había un viejo jersey mío y, por un momento, me quedé mirándolo sin entender nada. Después, poco a poco mi mente empezó a recopilar detalles y recuerdos que había olvidado hace tiempo.

Cuando nació nuestro hijo... solía llevarlo puesto todo el rato. Era holgado y cómodo incluso para una mujer embarazada, como era mi caso. De repente me acordé. Era el mismo jersey que llevaba puesto hace años el día que salimos pitando para el hospital por la intuición de mi marido, que es veterinario, y tal como dijo entonces, tiene experiencia a la hora de reconocer los síntomas. O al menos los que son similares...

Y, cómo tenía que ser (y por suerte no según lo previsto en una guía para veterinarios), nació el niño y el jersey acabó en el fondo del armario, totalmente olvidado y esperando discretamente durante años a que llegara su gran momento. Pero, ¿qué hace aquí ahora? ¿Me lo ha enviado mi marido? ¿Es una señal? ¿Y lo ha enviado a propósito por el Día de San Valentín? ¡No me lo puedo creer! ¡Qué romántico!

Le preparé una cena con velas y cociné su plato favorito, cordero. Después llamé a todas mis amigas porque, por supuesto, tenía que presumir de aquello. O por lo menos eso creía yo... Resultó que mi marido no tenía ni la más remota idea de que era el Día de San Valentín. Su mente obvió este hecho en concreto. Da igual, mereció la pena de todas formas.

Antes de que hubiera sucedido esto, pensaba que saber cómo tratar la ropa de color con el detergente líquido Ariel era “solo” una práctica doméstica que toda esposa conoce. Pero nunca me imaginé que mi conocimiento sobre cómo tratar la ropa de color me aportaría más que “solo” ropa de color limpia todos los días.

Registration

¡Únete a Próxima a ti y consigue ventajas exclusivas!

Regístrate por aquí

Confirma tu información personal

Para finalizar el proceso, por favor completa la siguiente información

Detergente para la ropa

Ariel

Ariel

€2,00

de descuento en cualquier tienda

El primer detergente que contiene 3 líquidos diferentes en 1 sola cápsula. **

Detergente para la ropa

Ariel

Ariel 3 en 1

Vale Dto. ARIEL

Para imprimir tus cupones, comprueba que tu computadora está conectada a la impresora
Ya has impreso este cupón
:D
:D

:D

Embajadora
SC19922363304