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¿Qué es salmonellosis?
La salmonelosis humana es una enfermedad infectocontagiosa producida por enterobacterias del género Salmonella. Comprende un conjunto de cuadros clínicos cuya principal manifestación es la gastroenteritis aguda, una de las intoxicaciones alimentarias más comunes causadas por agua y alimentos contaminados, especialmente carnes.
¿Cuáles son los síntomas de salmonellosis? La mayoría de las personas experimentan diarrea, dolor abdominal y fiebre entre 8 a 72 horas después de comer el alimento contaminado. Síntomas adicionales pueden incluir escalofríos, dolor de cabeza, nausea y vómito. Los síntomas usualmente desaparecen dentro de un plazo de 4 a 7 días.
Tratamiento Muchas personas con salmonellosis se recuperan sin tratamiento y en muchos casos no tienen que visitar al médico. Sin embargo, las infecciones con Salmonella pueden tener un riesgo, especialmente para jóvenes y niños pequeños, mujeres embarazadas y para su futuro hijo. Además, las personas de edad avanzada están a mayor riesgo de intoxicaciones alimentarias, así como la gente con el sistema inmunológico débil.
Diez reglas para evitar la salmonella En la mayoría de los casos, un huevo fresco, limpio, procedente de ponedoras sanas, recogido y manejado en condiciones higiénicas de garantía es un alimento seguro. Sin embargo, es conveniente adoptar ciertas precauciones antes de manipular estos alimentos:
- Compre siempre huevos con la cáscara intacta y limpia.
- Respete la fecha de consumo preferente que está impresa en el envase del huevo.
- No lave los huevos antes de meterlos en el frigorífico para su conservación.
- Cuaje bien las tortillas y manténgalas en refrigeración.
- Prepare la salsa mahonesa con la máxima higiene y consérvela en el frigorífico hasta su consumo.
- No rompa el huevo en el borde de los recipientes donde los vaya a batir.
- Por razones de higiene, el recipiente de batido debe emplearse únicamente para esta operación
- No separe las claras de las yemas con la propia cáscara del huevo.
- No deje los huevos, ni los alimentos que los contengan, a temperatura ambiente.
- Conserve siempre en el frigorífico los pasteles, natillas, salsas, etc. y consúmalos en las 24 horas siguientes a su elaboración.
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