02 diciembre 2011
Viajar es maravilloso... tanto si es al extranjero durante una semana, como si es a la vuelta de la esquina un par de días. Porque es mágico descubrir lugares, paisajes, y vivir momentos inolvidables junto a una compañía única e irremplazable: tu pareja. Diseña y vive una escapada perfecta para ambos.
¿Por qué nos encanta organizar escapadas románticas? Tal vez porque queremos aprovechar el tiempo libre, porque necesitamos un respiro del día a día, porque queremos viajar, simplemente, y qué mejor compañía que la suya, o tal vez porque la relación de pareja necesita que paséis un tiempo juntos y solos lejos de la rutina.
Pues bien, sea cual sea la razón, queremos que todo salga perfecto y volver a casa felices y unidos. Te damos algunos consejos para que la escapada sea perfecta.
Planeadlo juntos
A no ser que quieras darle una sorpresa y sepas que va a encantarle, intenta planear el viaje con él, y que ambos decidáis a dónde iréis, cómo y cuándo. Porque los desacuerdos pueden empezar por algo tan sencillo como que tú has elegido algo y a él no le has consultado... y resulta que no era precisamente lo que a él más le apetecía. Si tú quieres playa y él ver monumentos, intentad poneros de acuerdo y buscad un destino que satisfaga las necesidades y expectativas vacacionales de cada uno. Los preparativos pueden ser muy divertidos.
Se trata de viajar y disfrutar... no de correr
Cierto es que si corres, ves más cosas, pero tal vez la sensación de relax y descanso que deben provocar unas mini vacaciones, se queden perdidas en alguna de tus carreras... Además tu pareja puede sentirse presionada, y puede disgustarse porque le lleves a mata caballo.
Respeta su ritmo y su tiempo para hacer turismo, si quiere tomarse una caña, ¡no se lo impidas!Aunque eso suponga que te cierren una tienda... A veces, amiga, hay que ceder y sacrificarse por lo que uno ama. Aprende a relajarte, ten en cuenta que es un plan de pareja... así que... ¿por qué no le preparas un baño o le sorprendes con un masaje?
Da alas a la improvisación
Aunque llevéis marcado un itinerario base, procura desprenderte de la rigidez y dejarte fluir... si aquella iglesia te llamó la atención al final de la calle, entra a verla, si ante ti te encuentras con una parada de coches de caballos y él te dice... "¿subes?" tendiéndote la mano románticamente junto al cochero, dile que sí. La improvisación es mágica y sabia, y quizá las aventuras más inolvidables de tu vida las vivas dejándote llevar.
¡Ah! Y si a él se le ocurre decirte... "mientras tú ves eso yo me voy a aquella tienda de fotografía (o similar)", trágate el disgusto y déjale ir... Todos necesitamos a veces un momento para nosotros y un pelín de independencia, respeta su espacio y compréndele.
No te cortes
Intenta conseguir el viaje a buen precio, pero una vez estés en tu destino... ¡disfruta sin restricciones! Una cena romántica en un famoso restaurante de la ciudad, una vuelta en el London Eye o un paseo en barco por el Sena no tienen precio, ni en tus recuerdos ni en los suyos.

