La maternidad es un momento clave en la vida de una mujer. Por eso es muy importante contar desde el primer momento con los pros y los contras, para poder aprovechar esta experiencia al máximo.
Vivirás cambios físicos, familiares, incluso puede que laborales. Toma nota:
Cambios físicos:
El embarazo, parto y lactancia provocan grandes cambios físicos. No te agobies, si sigues las instrucciones de tu ginecólogo, cuidas tu peso y haces una vida sana, en unos meses desde la fecha del parto volverás a ser la de siempre.
Tu pareja:
Afrontaréis el gran cambio que supone dejar de ser dos y dar la bienvenida a un nuevo miembro de la familia. Dado que eres tú la que vive en primera persona el embarazo, y la pieza clave en los primeros meses de vida de tu bebé, deberás hacer partícipe a tu pareja de todo el proceso y compartir con él momentos, sensaciones y problemas. Así le ayudarás a entrar en ese estrecho círculo que se forma entre tu hijo y tú, y viviréis el cambio sin problemas.
Responsabilidades y obligaciones:
Tener un hijo es maravilloso, pero también implica un sacrificio. Desde el momento en el que nace tu hijo, te conviertes en madre 24 horas al día. Esto supone que cambiarás tus hábitos y prioridades, que compartirás muchas horas con el bebé, que serás su guía...
Trabajo:
A pesar de que cada vez hay más ayudas a las madres trabajadoras, a veces es difícil conciliar la vida laboral y la familiar. Infórmate de las subvenciones que concede el estado y algunas comunidades autónomas, así como de las ayudas que puede proporcionar tu empresa a las madres, como seguro médico, cheques de guardería, seguros escolares, etc.