Para cambiar de aires a tu salón, sólo necesitas que el blanco se convierta en protagonista de tu estancia favorita. Aprovecha ese ventanal que tienes en tu sala de estar para dar mucha más luz y transparencia a tu salón. ¿Te atreves?
Muchas veces no nos atrevemos con el blanco porque nos parece que se mancha con mayor facilidad, pero también es fácil mantenerlo limpio con un poco de cuidado. Para determinadas superficies del salón, puede dar esa luz y esa amplitud que tú estás buscando.
La mezcla de madera de roble y sofás y sillas tapizados en blanco crudo da a toda la estancia una serenidad y equilibrio imprescindibles. Además, para mantener tus muebles como el primer día, cuentas con la experiencia de Swiffer, que tan sólo con una pasada te dejará impecable todos los rincones de tu salón.

Con un poco de dedicación, te encontrarás mucho más cómoda en este tipo de ambientes cálidos y ordenados que otorgan mucha distinción a tu hogar. Los espacios diáfanos, de colores claros y despejados de cosas te dan una sensación de limpieza, orden y tranquilidad, y además, ¡son más fáciles de limpiar!
Si quieres empezar poco a poco, tapiza las sillas de la mesa del comedor y verás que aire nuevo le dan a tu salón. Luego, si utilizas store o persianas, cuida de que den la luminosidad que buscabas.
Para finalizar, haz que la naturaleza se cuele en tu salón con plantas de interior que aportan colorido y visten con sencillez cualquier esquina. Al elegirlas, ¡Ten cuidado! No te dejes llevar por la frondosidad y trata de elegir tiestos acordes con el espacio con el que cuentas.
Con estas ideas, puedes empezar a dar un aire nuevo a tu cuarto de estar. Piensa que el salón es el lugar con más vida de toda la casa. En él nos reencontramos, comemos, dormimos, soñamos. No dejes que los años y la pereza hagan de tu estancia un lugar aburrido y rutinario.