Desde tiempos inmemorables, los dientes blancos han sido considerados como un icono de belleza y buena salud. Cada vez más se están llevando a cabo muchos tratamientos con ese propósito.
El color natural de los dientes depende del grosor del esmalte y del color de la dentina (tejido blando debajo del esmalte). Este color se ve afectado por las manchas intrínsecas (de dentro) y extrínsecas (de fuera). Existen diferentes tipos de blanqueamientos dentales y debe ser el dentista quien decida el tratamiento que más se ajuste a tus necesidades.
Manchas extrínsecas
Son causadas por elementos externos, como el café, tabaco, vino tinto, etc., y aparecen sobre la superficie de los dientes. Generalmente se eliminan con una limpieza profesional y se mantienen con el uso regular del cepillo eléctrico y una pasta blanqueadora.
Las manchas intrínsecas
Se producen dentro de la estructura dental. Las causas principales son la edad, medicamentos, tetraciclina y flúor. Al contrario que las extrínsecas, no pueden ser eliminadas por medios mecánicos, tienen que eliminarse por medio químico.
Hay tres métodos para cambiar el color de los dientes:
- Restauraciones Profesionales: coronas y carillas de resina o porcelana
- Remoción de manchas superficiales mediante limpieza profesional: Profilaxis
- Blanqueamiento químico en clínica dental, o con geles cubetas y strips.