Después de las vacaciones, tu rostro paga un precio que se traduce en sequedad y pérdida de luminosidad. Te contamos, en cuatro pasos, cómo conseguir una piel hidratada y joven.
La idea es recuperar la piel después del verano, ¡y mantenerla! Plantéate estos cuatro pasos como una carrera de fondo.
- Exfolia. Falta de tono, piel irregular o pequeñas manchas son algunos recuerdos del verano. Exfolia el rostro una o dos veces a la semana para que los tratamientos actúen mejor.
No olvides: si piensas hacerte un peeling profesional, espera mejor a octubre. La razón: el sol tiene menos fuerza y evitarás problemas de fotosensibilidad e irritación cútaneas.
- Plus de hidratación. Es muy importante aportar a la piel un extra de hidratación, ya que está más seca de lo habitual. A diario, opta por una crema especial para pieles secas (si la tienes grasa, búscala hidratante oil-free). Dos veces a la semana, utiliza una mascarilla hidratante.
No olvides: volver de vacaciones no significa dejar de proteger la piel. Hazte con una crema facial 2 en 1, que hidrate e incorpore filtro solar.
- Dieta hidratante. Desde el interior puedes mejorar el aspecto de tu piel. Restringe el consumo de alcohol y cafeína (dos grandes ladrones del agua) y aumenta la ingesta de agua, frutas y vegetales.
No olvides: el tabaco está directamente relacionado con la sequedad cutánea
- Maquillaje buena cara: Aprovecha para alargar el bronceado con un maquillaje estratégico: aplica polvos de sol trazando una "C" en cada lado del rostro, maquilla tus ojos con una sombra ocre y máscara de pestañas, e ilumina tus labios con una barra de labios hidratante.
No olvides: el corrector-iluminador es el básico para borrar una mala cara. Coge una pequeña cantidad y cubre la zona de las ojeras. ¡Estarás radiante!
Recuerda que hoy en día, hay grandes avances cosméticos para tu piel a precios asequibles.
¡Lujos al alcance de todos!